FRASES QUE SE HACEN REALIDAD…

La aventura Universitaria de Pablo duró menos de un año…

El verano lo encontró en la necesidad de buscar un trabajo, sin ingresos y viviendo en la casa de sus Padres, hacían que sus deseos de independencia se alejaran.

El Padre le consiguió una entrevista en la Fábrica en el que llevaba más de 20 años trabajando. No se pudo rehusar, no tenía Plan B para sus ilusiones académicas.

Resignado, ingreso a trabajar en la Oficina Técnica de la Empresa. Allí conoció muy buena gente, lo que hicieron sus días entretenidos. Fue aprendiendo rápidamente, con lo que gano la confianza y el respeto de sus compañeros…aunque sabía que ese no era su lugar.

La Oficina entre otras cosas, era un centro de reunión al final de la jornada, ya que tenía la única cafetería como la gente de la fábrica.

Por ahí circulaban, Jefes, Supervisores y Gerentes de otros sectores y se generaban charlas geniales. Y de cada personaje, rescató alguna frase o anécdota como para escribir un libro.

Dentro de esos personajes, había un Jefe de Producción, muy buen tipo…pero que nunca te tiraba una positiva…de esos que si estas mal, y hablabas con él…te daban ganas de suicidarte…

Creo no equivocarme, pero fue en su primera charla, que a Pablo lo reconoció por su Padre y nuestro protagonista a él, por su hija menor, ya que habían sido compañeros en la Escuela Primaria. Cuando le dijo: “mira pibe, vos tendrás físico de deportista, bronceado, pelito largo a la moda…pero a las minas le gustan los tipos con plata y vos acá vas a ganar una miseria”.… (Años después un mediático de la TV acuñaría la frase “BILLETERA…MATA GALAN”).

Ya en esa época, resulto un comentario innecesario, ya que no sabía que el chico estaba ahí por necesidad, y además por lo limitado del concepto hacia las mujeres, mas siendo el Padre de dos.

Pasaron los años y después de un par de intentos de realizar trabajos alternativos, más que generar ingresos, lo único que hacía era agregar responsabilidades y horas dedicadas al trabajo, dejando de lado su vida personal. Por eso acordó su salida de ese trabajo y buscó la oportunidad en una Empresa nueva que llegaba al país y justo se radicaba en la Ciudad.

Los primeros meses fueron duros, trabajando 12 horas diarias, para llegar a poder inaugurar la planta en el tiempo acordado, de lunes a lunes. Pablo, recordaba que su jefe (con quien habían arrancado mal, luego de una charla a solas, le aclaró las cosas y se generó un Equipo de dos que se respetaban y cuidaban mutuamente) al entregarle el recibo de lo que ganaría ese mes con tantas horas extras le preguntó: “Pablito…Que vas a hacer con tanta plata??”, a lo que Pablo respondió: “NADAAA…si me la paso acá adentro, no tengo tiempo de gastarla…jajaja”.

Eso era cierto, a pesar de las posibilidades de mejorar económicamente, los tiempos de disfrute eran limitados, por las jornadas tan extensas.

Llegó la fecha de inauguración, todo resultó exitoso y eso trajo que las jornadas de 12hs pasaron a 8 y de lunes a viernes…después de dos meses, por fin iba tener un fin de semana para salir.

Primer fin de semana libre, cuanta ansiedad, más para un tipo sin novia formal. Fue al Pub de moda, la alegría contenida, la desató compartiendo cervezas y charlas con amigos.

Su instinto cazador estaba intacto. En la entrada del bar, de un grupo de chicas resaltaba una morocha hermosa. Le resulto raro verla ahí, sin la compañía de su novio (en un pueblo chico, y a fines de los 80, te conocías mínimamente por el nombre o por con quien salías). De curioso se acercó al grupo, confiado porque lo integraban un par de Amigas de él.

Saludó en general y de pronto se encontraba al lado de Ella.  Después de la charla formal, no dudó en consultar en que hacia saliendo con ese grupo. A lo que inmediatamente, le hizo saber qué hacía meses había terminado su relación de más de diez años…con el que había sido su único novio y que estaba decidida a divertirse y a conocerse un poco…fuera de estar en una relación.

Dejo una puerta abierta a su consulta y no lo iba a dejar pasar, la invitó a ir a otro lugar con menos gente para poder seguir charlando…pero Ella le dijo que estaba con las amigas y que además irse del Pub con toda la gente que los había visto…era ponerse en el comentario de todos. La entendió perfectamente, pero no se iba a ir con las manos vacías. Entonces le propuso verse entre semana, y acordaron en que la pasaba a buscar el martes por su casa.

Ese martes arrancó complicado, luego de trabajar y cuando llego a su casa, Pablo aún vivía en la casa de sus Padres, se entero la noticia que su Abuelo estaba descompuesto y su Viejo se había llevado su auto para ir a la clínica. Pasaban las horas y no tenía noticias, eran épocas de solo teléfonos fijos y encima en su casa no tenían ni eso. La relación con los padres de su Viejo era buena, pero distante. Por eso lo único que le preocupaba era tener su vehículo para pasar a buscar a la amiga, además… tampoco tenía la opción de avisarle lo que estaba pasando y ver la posibilidad de re programar…

Su optimismo, le hizo pensar que todo se resolvería bien, así que se bañó, se vistió y se sentó en el living a mirar un rato de tele. Mientras con un ojo revisaba el reloj de pared como pasaba la hora, tenía los oídos atentos al ruido de la llegada de su Renault 12 azul…

Pasaban los minutos volando, se venía la hora y su Padre no aparecía. La paciencia empezó a flaquear y cuando estaba por ser la hora, escuchó el motor de su auto en la puerta de la casa, tomó las llaves que estaban sobre la mesa y salió corriendo hacia la calle…su Viejo apenas se bajó del auto, le pidió las llaves, se subió y arrancó a toda velocidad (cabe aclarar que la discusión con su Padre la tuvo al otro día, si claro…le dio la razón, no le había preguntado cómo estaba su Abuelo…¿podes creer? Se había dicho).

Casi de casualidad llego a horario, Ella subió al auto, estaba vestida para matar…la saludo e inmediatamente le pregunto si le gustaría ir a tomar algo o si no había cenado, ir a un restaurant…su respuesta lo sorprendió, no porque no lo deseaba sino porque eran épocas donde las chicas no proponían: “mira, vos mañana te levantas muy temprano y yo también…porque no vamos directamente a un Hotel”. Y allá fueron…

El viaje hasta el Hotel a la salida del pueblo lo hicieron entre charlas y risas, todas referidas a su respuesta…es más, la joven tuvo tiempo para contarle que en su noviazgo que arranco a los 15 años, lo hizo esperar a su Novio hasta que cumplió 20, para CONCRETAR, a lo cual acota: “y no sabes lo que lloré después de la PRIMERA VEZ”..…y Pablo cayó en la pregunta obvia, “¿¿por qué??”…y ella, con una sonrisa enorme le dice: “por el tiempo que había PERDIDO” y estallaron en una carcajada.

Llegaron al HOTEL y de pronto se hizo un silencio dentro del auto, había uno por delante y enseguida estacionó otro por detrás….llegó su turno, le dicen las opciones de habitación y cuando decidieron, Pablo hace  el gesto para buscar su billetera (la cual siempre y hasta el día de hoy tiene la costumbre de llevar en el bolsillo trasero derecho de su pantalón)…se toco y NO LA ENCONTRO….de pronto su serenidad se transformó en nervios….recorrió con la vista el asiento, se levantó, revisó el piso delante de él y el de los asientos traseros…y nada. Prendió la luz interior del auto y volvió a revisar todo…y no aparecía. Mientras tanto Ella permanecía en silencio…La pregunta se la hacía con su mirada…

Su mente hizo un repaso a toda velocidad, como retrocediendo la cinta de una película y se detiene en el momento, ese preciso momento, donde había escuchado llegar a su Padre con el auto y tomó rápidamente las llaves…pera la billetera que estaba al lado, NO (habrá sido el Karma por no preocuparse por la salud de su Abuelo o solo la ansiedad del Encuentro)…La vuelve a mirar a Ella  y era inimaginable que en ese pequeño vestido rojo, que mostraba más que lo que escondía, podría tener un lugar donde guardar algo de dinero. Entonces no tuvo más remedio que confesar su error…y no solo eso, para completar la derrota humillante, tuvo que bajarse del auto para indicarle a los ocupantes del auto que estaba detrás de él y los otros dos que acababan de llegar, que se corran hacia atrás para permitirle maniobrar y sacar el suyo, porque no iban a entrar…ah sí, faltaba agregar que era una época donde los autos no usaban habitualmente polarizado en sus cristales…

Y comprendió que a veces, las frases se hacen realidad…esa noche…LA BILLETERA, MATÓ AL GALÁN…

ilustrado por: @NEGROGODOY

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